


Ahora puedes conseguir todos los títulos de nuestra editorial en la librería EL UMBRAL, Av. Insurgentes Sur 453 local 6, Col. Hipódromo Condesa, frente a la estación del metrobús Chilpancingo.



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![]() En entrevista, Beltrán subrayó que la nueva firma editora lucha por la bibliodiversidad y la idea es publicar traducciones de literatura, clásicos modernos y de algunos autores contemporáneos, con el firme objetivo de valorar la literatura contemporánea y la traducción como un arte creativo. Precisó que se sacarán seis libros con una beca del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca). Los dos primeros títulos son Diecisiete Tomates, del autor hindú Jaspreet Singh, y Angustia, del autor portugués Graciliano Ramos. “La idea es crear un catálogo de obras literarias que estén fuera de las modas y búsquedas comerciales de la mayoría de las grandes editoriales; en los últimos años han surgido editoriales en México que se han preocupado por abrir espacios a determinadas corrientes del pensamiento de la literatura, que no son atendidas por las editoriales que dominan el mercado debido al riesgo comercial”, precisó. El ambicioso proyecto nació en sobremesas con sus compañeros becarios de la Fundación para las Letras Mexicanas, el dramaturgo Alfredo Hinojosa y el poeta Mijail Lamas, con quienes Geney Beltrán coincidió en la importancia de ofertar títulos que no llegan a México, que no se traducen al español o son poco difundidos, pero que son de gran calidad. El director del nuevo sello editorial comentó que ellos creen que sí hay un grupo de lectores que tienen un interés particular fuera de las modas y que muchos de los títulos podrían despertar ese interés, no son rescatados o publicados. “Nosotros queremos publicar autores del siglo XIX y XX, la mayoría ya muertos y también plantear una solo línea literaria independientemente de la geografía de donde provengan los autores”, agregó. Insistió en que les interesa valorar la traducción como un acto creativo no sólo como trabajo mecánico o técnico; es un proyecto a largo plazo. Informó que han recibido propuestas y ellos también han planteado otras. Complementó que ciertas obras tienen tendencias literarias y pueden dejar de interesar en un momento y luego regresar, tener ciertas recuperaciones y búsquedas que permiten resucitar algunas obras y ellos quieren fungir como ese canal de recuperación. “No estamos apostando por best seller sino por long seller, estos libros que se quedan en el catálogo y forman una suerte de biblioteca que venden, lentamente, pero venden a lo largo de un tiempo determinado; nunca pasan de moda y nunca están de moda pero que constantemente están siendo buscados por un núcleo especial de lectores”, consideró. Reconoció que el apoyo del Fonca ha sido muy importante para iniciar el reto. “También nosotros estamos aprendiendo, porque no es lo mismo ser editores que tener una editorial”. Informó que acaban de contratar tres libros de Francisco Tario, un autor mexicano que murió en 1977 y que está siendo revalorado. Geney Beltrán concluyó: “En general, vemos que las editoriales mexicanas han hecho un esfuerzo muy importante publicando literatura mexicana en diferentes sellos; el Fondo de Cultura tiene un catálogo importantísimo no sólo del siglo XX, pero siempre es importante que haya varios espacios y opciones; la nuestra es una lucha por la bibliodiversidad”. |
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| Autor/Redactor: CONACULTA |
Mañana sábado estaré en la Feria Internacional de Lectura, de Tonantzintla, Puebla, presentando los libros de Páramo Ediciones, gracias a la invitación generosa de Érika Burgos y el Consejo Puebla de Lectura. El acto tendrá verificativo (como se decía antes) a las 14:00 horas. La sede de la Filec es el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), ubicado en la calle Luis Enrique Erro 1, Santa María Tonantzintla, Puebla.


Por Dora Luz Haw
Una literatura sin adjetivos y que no responda a razonamientos comerciales, coyunturales ni políticos, es la apuesta de Páramo Ediciones, una editorial que sale al mercado para los lectores que buscan literatura de calidad.
Movidos por el interés de publicar libros que no se encuentran en la mesa de novedades, tres escritores impulsaron este proyecto financiados en parte con sus propios recursos.
Poner una editorial en México es suicida. Es la manera más rápida de gastarse una herencia. Pero por fortuna, contamos con una beca de Fomento del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes que nos permitirá publicar, en principio, seis títulos, explica Geney Beltrán, su director literario.
Para este equipo integrado por Beltrán, el dramaturgo Alfredo Hinojosa y el poeta Mijail Lamas, es importante ofertar títulos que no llegan a México o que no se traducen al español.
No nos interesan las modas ni aquellos libros que se supone dan números negros a las editoriales fuertes.
Creemos que hay un círculo de lectores de literatura que identifica el prestigio de un catálogo a partir de su oferta y la selección de títulos que buscan mantener siempre una exigencia de calidad y es a ellos a quienes queremos llegar, define.
Una de las líneas que impulsarán es la relacionada con la traducción literaria ya que, en su opinión, está siendo poco atendida por las editoriales nacionales. En España se traduce mucho pero piensan que es necesario que México fije una respuesta literaria a lo que existe y está surgiendo en el panorama de la literatura universal.
Páramo ediciones espera convertirse en la editorial de los traductores literarios mexicanos. En un formato de bolsillo dará vida a libros de autores de distintas lenguas, épocas, géneros y escuelas.
No se le da mucha atención a la traducción. Las trasnacionales pagan a destajo y no hay una aprecio al trabajo de creación. A nosotros nos interesa valorarlo como trabajo de autor, insiste.
Otra de las líneas apuesta por prestar atención a escritores significativos pero poco difundidos de Hispanoamérica, tanto del cono sur como del Caribe y América Central. De este modo, busca ser un foro para la difusión de literaturas hermanas de este continente lingüístico.
Los libros seleccionados tienen que ver con los gustos, intereses y criterios de estos tres autores nacidos en los años 70, becarios de la Fundación para las Letras Mexicanas. Son textos que les entusiasman personalmente y que les interesa extender a otros lectores.
Son libros, asegura, que quizá le habría gustado leer a Juan Rulfo, de ahí que el nombre del sello haga referencia y sea una suerte de homenaje a la novela del escritor tapatío.
Es una respuesta generacional. Cada generación vuelve a traducir a sus autores y genera un canon o panorama de lectura. Esa es nuestra apuesta.
Esta iniciativa nos causa mucha satisfacción, ya que es una forma de crear algo paralelo a la propia escritura, es un trabajo intelectual que nos motiva mucho a todos, asegura.
Beltrán insiste en que les interesa crear un catálogo literario en el que convivan autores clásicos y contemporáneos mexicanos y extranjeros, que puedan ser traducidos tanto por gente con mucho prestigio, así como por noveles traductores.
En principio cuentan con tirajes de 2 mil ejemplares, que serán distribuidos por Sexto Piso, lo que les permitirá tener una presencia en casi todas las librerías.
Interesados en la literatura sin limitaciones genéricas, más adelante publicarán ensayo y teatro, géneros que son menos leídos y que, por lo tanto, tendrán un tiraje menor.
El formato de las publicaciones es sencillo, austero y lo suficientemente elegante y atractivo para quien se interesa por el texto y no el empaque. No queremos que el lector le pague al impresor más de lo que tenga que pagar para leer un buen libro, aclara.
Su oferta Los dos primeros libros publicados por Páramo Ediciones son Angustia de Graciliano Ramos y Diecisiete tomates y otras historias de Cachemira, de Jaspreet Singh.
El primero responde a su interés en la literatura en lengua portuguesa, especialmente por este clásico brasileño que, en opinión de los editores, ha tenido mala fortuna en las traducciones españolas. Páramo rescató una realizada por la escritora Cristina Peri Rossi en los años 70.
El segundo título fue muy bien criticado en Canadá y es la ópera prima de este narrador indocanadiense. La versión en castellano, realizada por Edith Verónica Luna, fue halagada incluso, por el mismo autor.
Así lo dijo
Queremos que quien se acerque al catálogo sepa que no se trata de una selección caprichosa, sino que es la propuesta de lectores jóvenes que tienen interés en compartir su entusiasmo.
Geney Beltrán
Director literario de Páramo Ediciones
Fuente: Reforma / México
Martes, 06 de enero de 2009
Luis Carlos Sánchez
Además de su propia obra literaria, escritores como José Emilio Pacheco o Sergio Pitol han realizado notables traducciones que se suman a la gran herencia de autores hispanoparlantes que han trasladado al español obras de la literatura mundial.
Pocas veces reconocida, esta actividad en México no es valorada, a decir de Geney Beltrán Félix, director literario de Páramo Ediciones, un nuevo sello que surge con la intención de integrar un catálogo de autores clásicos contemporáneos traducidos al español por la pluma de otros escritores.
“La gran mayoría de las traducciones se hacen en España, en ocasiones no con consideraciones artísticas, creemos que la traducción es un ejercicio creativo y hay una tradición en México de escritores que traducen, la traducción también forma parte del diálogo de la cultura mexicana con la literatura universal”, afirma.
Surgida con apoyo del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), Páramo Ediciones sale a las librerías con Angustia, del brasileño Graciliano Ramos, traducido al español por la poeta y novelista uruguaya Cristina Peri Rossi; y con Diecisiete tomates y otras historias de Cachemira, de Jaspreet Singh, trasladado al español por Edith Verónica Luna.
En México, agrega el director literario del sello, “sucede que las traducciones de buena calidad no llegan al mercado debido a que la distribución de ciertas ofertas editoriales surgen en España. El trabajo que buscamos hacer se compagina al trabajo de traducción de autores jóvenes como Luis Jorge Boone, un poeta y narrador de 31 años salido de la Fundación para las Letras Mexicanas y quien ha preparado American Falls, de Barry Gifford; o del germanista mexicano Enrique Martínez Pérez quien tradujo La misión y otros escritos de Heiner Müller”, títulos que estarán en los estantes a partir de enero.
Nuestra intención, señala Beltrán Félix, “es rescatar la labor de los traductores literarios mexicanos, quienes a lo largo de los años han desarrollado una tarea inestimable al acercar a nuestra cultura las obras importantes de autores de otras lenguas, y cuyo trabajo no ha sido debidamente reeditado por la industria mexicana”.
Páramo Ediciones surge a iniciativa de tres jóvenes escritores (Geney Beltrán, Mijail Lamas y Hugo Alfredo Hinojosa) y de otros traductores, que presentan ediciones sobrias, pero bien cuidadas, en las que se da mayor peso al texto y cuyo precio oscilará entre los 90 y los 150 pesos.
Nota del periódico Excelsior, 2 de enero 2009.
EFE
El Universal
Madrid, España Miércoles 26 de noviembre de 2008
La escritora hispano-uruguaya Cristina Peri Rossi se convertió hoy en la primera mujer que gana el Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe, en su XXI edición, con el libro "Play Station".
El premio, uno de los más prestigiosos de su género, está dotado con 26 mil dólares y la edición de la obra en la Colección Visor de Poesía.
Tomado de El Universal
■ Tratarán de acercarse a los lectores jóvenes para proponer un diálogo entre culturas
Por Fabiola Palapa Quijas
Con el propósito de crear un catálogo literario en el que convivan autores clásicos y contemporáneos mexicanos y extranjeros, en géneros como la narrativa, el ensayo, la poesía y la dramaturgia, surge Páramo ediciones, con la dirección editorial y literaria de Hugo Alfredo Hinojosa y Genery Beltrán Félix, respectivamente.
“Conscientes de la necesidad de crear un diálogo cultural más allá de las fronteras, herederos de una tradición mexicana de apertura hacia las expresiones de lo universal, nuestro objetivo consiste en poner en manos de los lectores –gracias a una promoción audaz y novedosa y una distribución eficiente en el mercado librero de nuestro país y el resto de las naciones de habla castellana– una serie de obras literarias de gran calidad que constituyan una biblioteca de textos fundamentales para la formación del gusto literario de las nuevas generaciones de lectores”, señalan los editores.
Páramo ediciones será la editorial de los traductores literarios mexicanos, quienes se han encargado de acercar a nuestra cultura las obras importantes de autores de otras lenguas, y cuyo trabajo no ha sido debidamente reditado por la industria editorial mexicana.
“En esta línea publicaremos libros de autores de distintas lenguas, épocas, géneros y escuelas: grandes clásicos de siglos pasados, escritores premiados con el Nobel de Literatura, voces marginales que apenas empiezan a ser revaloradas y contemporáneos llamados a convertirse en figuras de primer nivel.”
La nueva editorial mexicana, que publicará las obras en formato de bolsillo, promoverá el trabajo de autores escasamente divulgados de Hispanoamérica, tanto del cono sur como del Caribe y América Central, de los siglos XIX y XX, convirtiéndose en un foro para la difusión de las literaturas hermanas del continente lingüístico.
“Su publicación en nuestro sello se traducirá en un acercamiento a los lectores jóvenes y en la posibilidad de una revaloración crítica de su obra.”
El sello editorial publicará también a autores mexicanos poco difundidos del siglo XX, como dramaturgos, poetas, ensayistas y narradores de obra muy sólida que no han encontrado un sitio en el panorama de las letras, con el objetivo de crear un diálogo con las nuevas generaciones literarias no sólo del país, sino de otras latitudes.
Angustia, novela del clásico brasileño Graciliano Ramos (1892-1953), en traducción de Cristina Peri Rossi, y Diecisiete tomates y otras historias de Cachemira, que reúne relatos del indocanadiense Jaspreet Singh (1969), en traducción de Edith Verónica Luna, son los dos primeros libros publicados por Páramo Ediciones en coedición con el CNCA-Fonca.
Luego de su primer libro, Graciliano Ramos publicó tres obras maestras: San Bernardo (1934), Angustia (1936) y Vidas secas (1938), novelas que desde perspectivas distintas conforman un retrato plural del noreste brasileño: la burguesía arribista, la burocracia con aspiraciones letradas, los campesinos expulsados por la sequía y el hambre. Su obra se ha impuesto en la narrativa brasileña del siglo XX como una de las más sólidas y perdurables, al lado de las de João Guimarães Rosa y Clarice Lispector.
Jaspreet Singh creció en la India y Cachemira y se mudó a Canadá en 1990, donde se graduó de doctor en ingeniería química por la Universidad McGill. Su primer libro, Diecisiete tomates y otras historias de Cachemira, ha tenido una recepción crítica excepcional en Canadá, al igual que otros autores originarios de la India, como Salman Rushdie y Vikram Chandra.
En su obra aborda el tema de la realidad poscolonial de su país, y lo hace valiéndose de un lenguaje sencillo que da fuerza y ritmo a la ficción, mientras como trasfondo se conoce, desde el punto de vista infantil, la violenta crueldad de la guerra entre India y Pakistán por la región de Cachemira.
Tomado del sitio de la Jornada.
"Una novela brasileña"
En el diario Marcha, Montevideo, Nº 302, año 1945.
p. 14.
Graciliano Ramos: Angustia. Traducción de Serafín J. García. Editorial Independencia, Montevideo, 1944, 246 páginas.
"Una encuesta realizada en 1942 entre intelectuales brasileños señaló a Angustia, de Graciliano Ramos, como una de las mejores novelas de la literatura brasileña. Esta consagración estadística acentuaba el éxito de una obra, vastamente difundida en el país de origen.
Angustia integra ese grupo de la novelística actual que se caracteriza por una violencia no mitigada y por la insistencia en el desarrollo de situaciones desagradables y repugnantes. Los ejemplos sudamericanos de esta tendencia son demasiado conocidos para que sea necesario insistir en ellos. Ramos aporta a esta corriente una recatada objetividad que redime en parte el origen melodramático de la misma.
El argumento de esta novela se reduce a la historia de Luis da Silva, un humilde empleado pueblerino, cuya inadaptación social y sentimental se transforma en aislamiento hostil, hasta degenerar en locura criminal. El pretexto anecdótico con que se revela este conflicto vital es el amor por Marina y el odio por Julián Tavarez -complejo afectivo que conduce al protagonista al crimen. Para resolver este argumento de odio y pasiones morbosas, Graciliano Ramos ha trazado una cuidadosa arquitectura. La motivación psicológica (o psicopatológica) del personaje central ha sido vigilada empeñosamente. Se ha cuidado la ubicación social, la herencia, la breve historia anterior al amor por Marina. Luis da Silva aparece como el último representante de una familia que ha degenerado. El sentimiento obsesionante de la degradación familiar, unido a la casi indigencia actual y a la soledad afectiva, han hecho de seu Luis un fracasado. A esto se suma la obsesión sexual que parece dormida, pero que se manifiesta al contacto con Marina. Esa sexualidad es morbosa e introduce elementos de perversión en sus relaciones con la muchacha. La perversidad se acentúa con la intervención de Julián Tavarez, que frustra toda posibilidad de amor satisfecho y normal. A medida que aumenta el odio, seu Luis se degrada más. En determinado momento (cerca del fin de la novela) la conciencia de su degradación le hace exclamar: "¡Idiota! ¡Husmeando inmundicias como un perro!" Ese convencimiento posee al lector desde las primeras escenas.
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